1.“Los superhéroes son reales cuando están dibujados con tinta” (David Mazzucchelli)
2. “El culto a los héroes es más fuerte allí donde es menor el respeto por la libertad humana” (H. Spencer)
3. “El heroismo siente y no razona nunca; por eso siempre está en lo justo” (R.W. Emerson)
“Batman:Año Uno. Había que cambiarlo todo para que todo siguiese igual. Frank Miller retomó heroicamente el personaje del caballero oscuro, allá por los ochenta, reclutando al talentoso David Mazzucchelli para plasmarlo en monumentales viñetas, que Richmond Lewis coloreó y Todd Klein se encargó de rotular. Se trataba de situar al familiar mito mito urbano en un mundo real, el nuestro. Lo consiguieron.
La prosa Milleriana, dura, seca y expresiva, junto a los dibujos de Mazzucchelli, evocadores y sugestivos, dentro de un estilo realista, logran plasmar el nacimiento de dos grandes personalidades.Un tecnócrata justiciero, psicológicamente complejo, millonario merodeador de las malas calles de una ciudad condenada por alguna deidad sardónica, a la búsqueda del sentido de una existencia huérfana, apócrifa. Un eficiente e íntegro teniente, nuevo en el puesto, que deberá mantenerse vivo dentro del cuerpo policial de Gotham City, parte de esa fuerza que debiendo buscar el bien, siempre hace el mal.
Va a limpiar una ciudad a la que le gusta estar sucia. No puede hacerlo solo.
Referencia:
Batman: Año Uno/ Frank Miller, David Mazzucchelli(ilustrador)/ Planeta DeAgostini,2008
” Quis custodiet ipsos custodes? ” (Juvenal)
Watchmen, esa obra canónica del cómic , concebida y ejecutada por los británicos Alan Moore y Dave Gibbons allá por los años ochenta, se nos revela infinita en su lectura originaria , permaneciendo en nuestro panteón mental imperecedera, junto a cualquier otra expresión de la capacidad de Uno de los Nuestros para descubrir que todos los esfuerzos y sentimientos humanos, todos los conocimientos y ambiciones, pueden sintetizarse en una fórmula capaz de hacer que nos comprendamos y creamos en el poder salvador de la inteligencia.
Una chapa que refleja una faz sonriente, reflejando acaso crueldad y burla, enmarcada en un reguero de sangre que enjuga la miseria moral de las calles de una mugrienta Nueva York, un doce de octubre de 1985. Un sexagenario ciudadano ha sido arrojado al vacío desde su inmueble. No dormía. No dormía.
Se inician con estos sucesos las pesquisas de Rorschach, un Vigilante, un demente, un ángel laico, un pordiosero. Un antiguo héroe de baratillo, icono del fascismo norteamericano. Un paria fugitivo de la Justicia, que quiere saber por qué ha muerto El Comediante. Porque éste y no otro es el titular del plasma sanguíneo esparcido por la acera de una infame callejuela.Ya no hay muchas cosas de las que reír.
Al producirse nuevos ataques y situaciones polémicas que involucran a otros antiguos Vigilantes, los autores irán descubriéndonos sus historias personales, recurriendo a un amplio abanico de puntos de vista narrativos, empleando al abnegado Rorschach, que avanza lentamente en sus investigaciones, para unir toda la mole argumental. Autobiografías, recortes de prensa, propaganda, correspondencia privada, ensayos, cómics dentro del cómic(presentado en su versión popular, coloreado a puntos, como inmortalizara el profeta pop Roy Lichtenstein)… Todo sirve al genio de Moore para llevar la historia a un cénit imprevisible, que nos sacudirá con la fuerza de la verdad terrible, inaccesible muchas veces, sino siempre, para los ciudadanos de bien.
La galería de personajes es impresionante. Como Dickens, los autores de esta obra consiguen hacer de todos ellos unos gigantes. El quiosquero, el jefe del The New Frontiersman y su fiel vasallo, el chico que leía cómics sin pagar, los “moños”, los policías…
Y por supuesto, los principales: El Doctor Manhattan, Adrian Veidt, Moloch, Dan Dreiberg, Laurel Juspeczyk…Todos ellos merecerían menciones separadas, si bien quiero centrarme en Laurel y El Doctor Manhattan.
La primera se muestra al principio como una descreída ex-Vigilante, aparentemente fuerte psicológicamente, que irá paulatinamente sucumbiendo y perdiendo la aparente confianza. Su pareja, el Dr. Manhattan, es incapaz de amarla, enamorándose después de Dreiberg, haciendo peligrar irresponsablemente la estabilidad del mundo, ya que ella es el único lazo con el mundo del doctor. Al igual que Stephen Dedalus, Juspeczyck descubrirá los oscuros entresijos que puede encerrar la paternidad, descubriendo un secreto que finalmente supondrá una oportunidad para crecer humanamente, permitiendo también uno de los momentos más bellos de la historia, al final de la misma.
El otro personaje que quiero destacar es el Doctor Manhattan. Tras un accidente, un antiguo amante de la relojería que por las circunstancias adversas del mundo se convierte en científico, deviene en superhombre, a ojos humanos un Dios hecho máquina. Todas sus apariciones en la obra son desconcertantes y complejas, no tiene veta alguna de humanidad. Por fin se plantea en el mundo del cómic un superhéroe que quizá decida situarse al margen. Al fi y al cabo, ¿qué puede importarle?
No puedo terminar este sucinto ensayo sin referir las amplias referencias filosóficas de la obra. Filosofía culta y popular: maniqueismo, Nietzche,Bob Dylan, Einstein…Todo sirve para que desembarque en buen puerto(al que nunca llegaría Max Shea) el lúcido mensaje final: “Seria un mundo más fuerte, un mundo mas fuerte y hermoso, en el que morir ” ( John Cale).
Referencia:
Watchmen/ Alan Moore (guión), Dave Gibbons(dibujante)/ Planeta DeAgostini, 2007
” Nubes, hojas, tierra y viento se ofrecen como señales de cambio en el tiempo. Sin embargo, no todas las tormentas de la vida pueden predecirse” (Extracto de “Guía de campo para el vigilante del tiempo” distribuida a todos los guardianes)
Los ratones luchan para vivir de forma segura y próspera en un mundo de duras condiciones y depredadores. Por este motivo se creó la Guardia de los Ratones.
Tras superar la guerra contra el caudillo de las comadrejas, durante el invierno de 1149, los territorios se volvieron más seguros. Aunque el peligro nunca desapareció, los guardianes abandonaron las armas para ofrecer ayuda a los ratones de las regiones. Proteger las fronteras requería de habilidosos guardianes. Su deber era encontrar nuevos caminos entre los pueblos, y proteger el transporte de mercancías entre una ciudad y otra de posibles ataques.
David Petersen (Michigan, EE.UU., 1977) nos presenta las peripecias de la tutela armada de Saxon, Kenzie, Lieam, Sadie, el valiente y trágico Conrad, Celanawe el ermitaño…Todos ellos harán frente a la guerrilla de “el Hacha”, que liderada por el pérfido y habilidoso Midnight, pretende tomar por la fuerza la fortaleza de Lockhaven y deponer a la líder de los guardiones, Gwendolyn.
Con una ambientación tributaria de la Edad Media, Petersen, BFA en Artes Plásticas por la Eastern Michigan University, logra una historia emocionante, al evocar la constante dialéctica entre el bien y el mal, encumbrado como héroes a un puñado de sacrificados defensores de la Verdad, la Libertad y la Justicia. La gran belleza de sus dibujos, unida a una narración correcta, en la que prima la agilidad y destacan los aforismos de la Guardia, provocarán sin duda que este cómic anide perdurablemente en nuestros corazones.
Referencia:
Mouse Guard. Otoño 1152/ David Petersen/ Norma, 2008
1.“Cuando el pasado te da risa/ Y puedes saborear la magia /Que te permitió sobrevivir a tu propia guerra /Descubres que ese fuego es la pasión /Y que en lo alto hay una puerta, no un muro//Cuando pasas por el fuego/ Trata de recordar su nombre /Cuando pasas por el fuego lamiéndote los labios/ No puedes seguir siendo el mismo/ Y si el edificio está ardiendo/ Dirígete hacia la puerta/ Pero no apagues las llamas/ Hay un poquito magia en todas las cosas /Y alguna pérdida para equilibrar las cosas” (Lou Reed)
2.” La luz es la parte más importante de mi forma de ilustrar” (Gilles Tibo)
La magia de estar ahora aquí compartiendo experiencias sentados en sillas, escuchando juntos el canto de los pájaros y el suspirar del viento entre las hojas.Intercambiando historias de juguetes derelictos. Viajar juntos agarrados de la mano.
Antes, la búsqueda que ocupase la mente ahíta de pérdida y soledad, un osito de lana y una silla como utensilios de evocación, el viaje sin destino anidando en el último vagón. Recorriendo por las tardes los parques, tarareando nanas más suaves que la brisa. En el exilio de ruedos circenses, detraídas las risas, el silencio rige el tiempo residual. Surcar los mares tras divisar los castillos de arena de Eiryo Waga, recorrer el mundo, cada ciudad, cada pueblo, las callejuelas. Comensal en las horas para la risa y finalmente descubridor de las lágrimas bélicas que brotan de los escombros de la felicidad perdida, accionando ulteriormente un sardónico Koan.
Los canadienses Luc Melanson y Gilles Tibo han creado este soberbio álbum ilustrado, edificado con pintura al pastel y acrílico, mezclando dolor y encuentro. Mágico y sensible, esperanzador, violentamente poético, imprescindible.
El premiado como mejor mejor libro del año 2002 por el gobierno de Canadá se adherirá a la retina y al alma, como un hongo atómico de la verdad, la bondad y la belleza.
Referencia:
El gran viaje del Señor M./Gilles Tibo, Luc Melanson/Kalandraka,2008
“En el universo primitivo está la respuesta a la pregunta fundamental sobre el origen de todo lo que vemos hoy, incluida la vida” (Stephen Hawking)
” Quién ocupará esa butaca.Quién comentará está acabado. ¿Quién? Quién comentará lo hizo bien o mal, cuando mi telón haya bajado.¿Quíen? Quién de todos ellos quedará” (José Luís Perales)
Zoom: Siempre en el lado derecho.La cresta del macho de la gallina contemplada de lejos por dos jóvenes moradores de un rústico diorama que copa la portada de la revista que no lee un melancólico chaval sentado en una hamaca sita en la cubierta de un transatlántico de los deseos que viajan pegados a un autobús por las intrincadas calles atestadas de coches que obvian al edificio Fuller concitando el interés de indios televisivos varados en los áridos desiertos de Arizona óptimos para ser plasmados en sellos para cartas exóticas destinadas a orientadores aborígenes y el aviador que sobrevuela en la altura y la Tierra un punto en el espacio exterior.
Istvan Banyai propone este juego perturbador de observadores observados donde nada es lo que parece y queda todo en manos del Espectador Último. Un fantástico libro filosófico ilustrado que además homenajea distintos parajes del mundo, pero sobre todo Nueva York, donde vive y trabaja. Nació en Budapest en 1949. Instalado en los EEUU desde 1981, ha trabajado con su visión asombrosa e innovadora para distintas publicaciones, como Atlantic Monthly, Time, The New Yorker, Playboy o Rolling Stone. También ha colaborado en el diseño de portadas de discos y en cortos animados. Ha recibido numerosos galardones, como el American Illustration Cover, el premio al mejor libro ilustrado de La Sociedad de Ilustradores por The Other Side o el IRA Children´s Choices. Afirma que su arte es una combinación orgánica de arte retro vienés de fin de siglo, mezclado con pop americano, añadiendo algo del absurdo europeo para darle gusto, servido con un estilo basado en el colorido de paleta de los dibujos animados, sin añadir realismo social.Que a usted le siente bien.
Referencia:
Zoom/ Istvan Banyai/ Fondo de Cultura Económica, 1996
“A los sueños, los que se cumplen y los que nunca llegan a hacerse realidad” .(Marta Farias)
El agua beneficia a todo sin competir, ocupando los lugares que la multitud desprecia. (Cap. 8 del Tao Te King)
“Bajo el Cielo” nada supera al agua en flexibilidad y debilidad, pero atacando a la rígida dureza nada como ella puede vencer. (Cap.78 del Tao Te King)
El gran jefe indio de tez marrón y ojos almendrados, bajito, elegante y sin plumas, ataviado con sombrero y bastón, divisaba el mar con el anhelo de atisbar su extremo de cosas recónditas algún día. La gran masa acuática desafiaba sus ansias de navegar, pero nunca se decidía a emprender el mágico y misterioso viaje a bordo de el María, su barquito. Ayudar al prójimo, la adversa climatología, la seducción de unas tortas de maíz o el nacimiento de su hija irán motivando la postergación de su aventura. No será finalmente el indígena estadista quien se beneficie del trabajo de Noto, Céfiro, Euro y Bóreas, sino su niña, que embarcará en una nave descomunal llena de chimeneas que vomitan el humo de ficticios avernos motrices, descubriendo que el otro lado del mundo no emplaza a cosas mejores ni peores, sí distintas. Echó en falta su tierra y el hablar suave de los suyos, y a su progenitor.Solía subir a la azotea del más levantado inmueble del recinto urbano, sentándose a esperar y esperar que el viento trajera los sonidos que tanto añoraba. Así conoció a un joven que acudía allí también impelido por la búsqueda de la impresión del efluvio marino en su ávido olfato, que sólo las corrientes de aire pueden importar, iniciándose una relación que se cimienta en la mutua compañía, cada vez más próxima, hasta que el amor sustituye a la confederación de la espera. Los niños, por supuesto, también querrán cruzar el mar.
Marta Farias (1967), licenciada en Bellas Artes por la Universidad Complutense, junto a Aitana Carrasco(1978), con idénticos estudios cursados en la Universidad de Valencia, han creado este libro ilustrado, donde unas formidables ilustraciones, alegres y con un gran encanto, que combinan acrílico, acuarela, lápices, transferencias de grabados antiguos y barnices, inmortalizan una bella historia de ilusiones, aventuras, el recuerdo y los sueños de un viaje con retorno. Una forma de viajar mentalmente a un mundo de insospechada y conmovedora lontananza del que cuesta despedirse.
Referencia:
El viaje del bisabuelo/ Marta Farias , Aitana Carrasco(ilustración)/Kalandraka, 2008
1.“Quien no tiene amigos, sólo vive a medias” (Proverbio francés)
2.“El que tiene un amigo verdadero puede decir que posee dos almas” (A. Graf)
Ya conocíamos a Leo Lionni(1910-1999) y su entrañable roedor Frederick. Ahora presentamos el que fue su primer libro infantil, Pequeño Azul y Pequeño Amarillo, que escribió cuando tenía cuarenta y nueve años. Pegando papeles de colores en fondos blancos, siguiendo las técnicas del collage en un proceso de representación abstracta, y empleando escuetas palabras que diesen sentido a aquéllas sumarias manifestaciones artísticas, produjo una gran reflexión sobre la amistad: el contacto con el otro, a modo de proceso de adición cromática, nos hace diferentes a lo que éramos.
Se dice que Lionni concibió la idea de realizar este álbum a raíz de un viaje en tren en el que se le ocurrió entretener a sus nietos contándoles una historia empleando pedacitos de papel de colores como personajes. Curioso y emotivo origen de un clásico fundamental del libro ilustrado.
Referencia:
Pequeño Azul y Pequeño Amarillo/ Leo Lionni/ Kalandraka, 2005
1. “La respuesta, amigo mío, está en el viento”
2. “Nadie es libre, hasta los pájaros están encadenados al cielo”
(Bob Dylan)
Para saber qué es el mundo, Kuno está convencido, lo siente con mucha fuerza en su interior, sólo tiene que seguir la cicatriz invisible que dejó la fontanela de su caja ósea contenedora del encéfalo al cerrarse. Como un ecológico Japétida moviéndose en patinete, lleva un enorme casco de motocicleta en el que ha plasmado, sirviéndose de un pincel y pinturas, el planeta Tierra. Sobre su sien izquierda sobresale carnoso el lóbulo de Norteamérica, la parte derecha de su cráneo queda protegida por el continente asiático. África le cubre la nuca. Sus ojos son dos gotas insaciables que devoran con avidez la franja de asfalto que se extiende ante sus pies. Quiere llegar al Polo Norte, y bajando por el otro lado, llegar a casa, donde llegará ya pasada la medianoche, una vez rebasado el horizonte, atravesando el hemisferio sur. Está agotado, pero tranquilo, ya que esa misma mañana, antes de dar comienzo a la gran travesía, tomó la resolución de llevar siempre sobre sus hombros, en su cabeza, todo lo que le hiciera falta.
Klaus Merz y Hannes Binder han aunado esfuerzos y han producido un talento único, el que había que forjar en una fase primigenia para crear después este Viaje de Kuno, un impresionante libro ilustrado donde las proféticas y evocadoras palabras de Merz han podido inspirar más tarde las despojadas láminas del color que se sobrepone a cualquier cosa , que harán inolvidable la historia del dylanita infante que debe recorrer todo el mundo para que todo se mantenga inalterable.
Hannes Binder prorrumpió en 1947 en Zúrich , cursó estudios en la Escuela de Artes y Oficios en su ciudad natal, en la que trabaja como artista autónomo desde principios de la década de los setenta. Reputado autor de comics, ha sido ensalzado por la crítica por sus versiones ilustradas de obras literarias.
Referencia:
El viaje de Kuno/Klaus Merz, Hannes Binder(ilustración)/Libros del Zorro Rojo, 2008
“La imaginación es más importante que el conocimiento. El conocimiento es limitado. La imaginación envuelve al mundo”. (Albert Einstein)
Cuando escuché al sabio astrónomo; cuando las pruebas, las figuras, se alinearon frente a mí; cuando me mostraron los mapas celestes y las tablas para sumar, dividir y medir; cuando sentado, escuché al astrónomo hablar con gran éxito en el salón de conferencias, de repente, sin motivo, me sentí cansado y enfermo; hasta que me levanté y me deslicé hacia la salida, para caminar solo, en el místico aire húmedo de la noche, y de cuando en cuando, mirar en silencio perfecto a las estrellas.
Walt Whitman(1819-1892) incluyó este poema en su Leaves of grass. Exacerbando la fuerza de la imaginación, buscó con sus palabras celebrar la capacidad de percibir una belleza primaria y desconocida, conmovedora. Suficiente potencial inspirador para que Loren Long, uno de los más descollantes ilustradores de sus días, erigiese El astrónomo, compendio de dibujos surgidos para acompañar la voz del bardo de West Hills. Ilustraciones detallistas, cálidas, vívidas, únicas. Obsérvese la sucesión de expresiones faciales del niño, la fuerza expresiva de sus ojos. De la expectación a la incomprensión, el hastío, la angustia, la melancolía, la fascinación candorosa. Una obra maestra de la ilustración.
Long nació en Joplin, Missouri, y creció en Kentucky. Graduado en diseño gráfico por la Universidad de Kentucky, igualmente cursó estudios en la Academia Americana de Chicago. Ha trabajado para Forbes, Time o Sports Illustrated, y como diseñador de portadas para Harper Collins, Penguin, National Geographic…
Dos veces premiado por la Sociedad de Ilustradores, ganó el Cometa de Oro para Ilustradores de la Sociedad de Escritores e Ilustradores de Libros Infantiles con su primer libro, en colaboración con Angela Johnson. Incluso se encargó de las ilustraciones de la incursión en la literatura infantil de Madonna. Vive con su familia en West Chester, Ohio.
Referencia:
El astrónomo/ Walt Whitman, Loren Long(ilustración)/ RBA, 2006
“ Todos viven sin aliento; y fríos como los muertos, nunca con sed, siempre bebiendo, todos en malla, siempre en silencio” ( 4º acertijo de Gollum)
Los pacíficos hobbits aman por encima de todo la tranquilidad, los encantos de la naturaleza, la vida contemplativa, los placeres sencillos: el buen yantar, fumar en pipa, no pegar sello…
Bilbo Bolsón, singular representante de su raza, se verá involucrado en la búsqueda del famoso tesoro de los enanos, al ser reclutado por el mago Gandalf junto a una Compañía de trece enanos, enfrentándose al dragón Smaug. Alan Lee se encargará de dibujarlo todo…
Nacido en 1947 en la localidad inglesa de Middlesex, Alan Lee estudió diseño gráfico en la Ealing School of Art, dedicándose tras licenciarse a ilustrar temas mitológicos nórdicos y celtas y una amplia variedad de obras, como Faeries, The Mabinogion, Castles, Merlin Dreams y por supuesto las obras mayores del gran J.R.R. Tolkien: El Hobbit y El Señor de los Anillos. En todas ellas predomina un estilo romántico que resultó idóneo para lograr plasmar en acuarelas los recónditos mundos fantásticos de sus autores .
De su trabajo como ilustrador para el Señor de los Anillos ha disertado en numerosas ocasiones. Sostiene que su principal preocupación al ilustrarlo fue intentar proporcionar un acompañamiento visual a la historia sin intervenir o falsear las imágenes que el autor está construyendo cuidadosamente en la mente del lector. Dar sombra a los héroes de la épica misión, a menudo desde lejos, acercándose a veces, en los momentos de más emoción, pero evitando tratar de recrear los momentos dramáticos del texto. “La riqueza de la obra es tal que no hay ninguna o casi ninguna página en la que no ocurra algo dramático, maravilloso o terrible, y hay pasajes tan hermosos y elegíacos que todo intento de visualizarlos parece torpe por comparación. El libro me condujo no a la fantasía, pero sí a un reforzado interés en mitos y leyendas, aprendiendo a la vez a apreciar el maravilloso oficio de un narrador, afirma.
En el cine, colaboró como diseñador conceptual en películas como Legend, Eric el Vikingo o la serie de televisión Merlin. Sin duda alguna, el faraónico proyecto de adaptación cinematográfica de Peter Jackson de la trilogía del Señor de los Anillos fue donde más rendimiento se ha obtenido de Lee para mayor gloria del séptimo/octavo Arte. Mano a mano con el otro gran ilustrador de los mundos de Tolkien, John Howe, diseñó escenarios, objetos, armas, miniaturas, decorados…Infinidad de material que le valió el oscar a la mejor dirección artística por la tercera entrega de la trilogía . Incluso llegó a realizar apariciones como figurante en los filmes, al representar a uno de los nueve reyes de los hombres en el prólogo de La Comunidad del Anillo y a un ciudadano anónimo de Rohan en Las Dos Torres. Asimismo ha colaborado en las últimas fechas en el diseño de producción de King Kong y en el dibujo conceptual de Las Crónicas de Narnia.
Lee ha obtenido a lo largo de su carrera numerosos premios, entre los que destacan la Carnegie Medal por sus ilustraciones para la Ilíada, el Kate Greenaway Medal al mejor ilustrador o el premio a la innovación por The Mirrorstone, donde introdujo como pionero la técnica del holograma.
Sus últimos trabajos en el campo de la ilustración de libros han sido para la obra póstuma de Tolkien Los Hijos de Húrin, en 2007. Él mismo os mantendrá informados de sus peripecias más recientes aquí mismo . Vive y trabaja en Dartmoor, en el condado de Devon.
Referencia:
El hobbit/ J.R.R. Tolkien, Alan Lee (ilustración)/ Minotauro, 1997