¨Cada pintura revela destreza, estilo y perspectivas dramáticas(…)El resultado final nos deja sin aliento” ( En la entrega a Frances Wolfe del premio Amelia Frances Howard-Gibbon 2002, otorgado por la Asociación Canadiense de Bibliotecarios)
Estampas veraniegas protagonizadas por una niña que nos presenta ese lugar alegre y tranquilo en el que va haciéndose mayor mientras disfruta de la belleza de los rayos de sol centelleando en el agua, y de las gaviotas planeando en la brisa marina. Dónde los remos hendiendo la corriente preludian las tardes de recolección de arándanos y lanzar la vista al cielo resulta en la búsqueda de significados en las formas volubles de los hidrometeoros. Los tesoros varados en la arena, dádivas de moluscos muertos; sombras que reptan con la luz del fuego; lentes de Fresnel para preservar la civilización en las horas nocturnas. La tristeza de los días de lluvia que incitan las primeras lecturas; el juego de la brisa que mece cortinas y estabula los sueños dulces y tiernos. Todo esto donde Yo vivo… A la Orilla del Mar.
La autodidacta nueva autora canadiense Frances Wolfe se adentra en el mundo de la ilustración con este exitoso primer intento, Donde yo Vivo, sucesión de imágenes a doble página ejecutadas al óleo sobre masonite, pródigas en primeros planos y panorámicas de estilo realista, donde buscaba agradecer a sus padres el haberle proporcionado ese lugar de ensueño para una Iniciación inolvidable, única. Un reino de fantasía real ubicado cerca de la bahía de Halifax, en Nueva Escocia, Canadá.
Frances disfruta conversando con los jóvenes destinatarios de sus obras, con los que ya estaba familiarizada debido a su trabajo durante años con niños desarrollando programas de la Red de Bibliotecas de Halifax, leyendo cuentos y actuando como artista de guiñol. Afirma inspirarse para sus obras en el trabajo de otros ilustradores para el público infantil a los que admira.
Referencia:
Donde yo vivo/ Frances Wolfe/Juventud, 2002

